En verano, dado que realizamos más actividades al aire y hay más calor también sudamos más. Esto hace que necesitemos un extra de hidratación. Además de ingerir más líquidos también podemos extraerlos de los alimentos. En verano los alimentos propios de la estación contienen más agua para que precisamente estemos más hidratados y consiguen que nuestros tejidos se reparen de manera natural.
Las hortalizas, las frutas e, incluso, las legumbres son perfectos para tomar en verano, ya que además de contener agua contienen betacarotenos, ácido fólico, vitaminas, mucha fibra y proteína (en las legumbres).
El Dr. Eugenio Freire, cirujano digestivo de CMED, recomienda que los tomemos a diario para afrontar las mayores horas de luz propias de esta estación.