Las articulaciones y músculos tienen receptores de presión y pueden verse inflamados cuando se producen cambios de temperatura bruscos.
La dieta puede ayudar a paliar esta inflación que puede ser dolorosa o provocar molestias en algunos casos.
Entre los alimentos antiinflamatorios se encuentran los frutos secos, que deben tomarse naturales. Son buenas las nueces o la avellanas, que contienen ácidos grasos Omega 3. Por otra parte, también contienen Omega 3 el AOVE y los pescados s azules, como el salmón o las sardinas.
Además es recomendable tomar frutas y verduras con alto contenido en vitamina C, como los cítricos, los tomates.
El Dr. Eugenio Freire, cirujano digestivo de CMED, destaca a la cúrcuma por sus propiedades antiinflamatorias, de la que se extrae la curcumina, principio activo que está demostrado que reduce el dolor en las articulaciones.