La sal es un mineral esencial en la dieta pero que no aporta ningún nutriente al organismo. Su cometido es mantener el medio interno de las células y el equilibrio del agua en el cuerpo.
El consumo de sal, según la Organización Mundial de la Salud, no debe superar los 5gr/día, aunque en España la media es superior llegando al ser de 10-12 gr/día. El Dr. Eugenio Freire, cirujano digestivo de CMED, explica que la mayoría no es la que se usa para cocinar, sino que es la que está presente en los alimentos ultraprocesados. Añade que la mejor sal para sazonar los alimentos es la sal final yodada, ya que el yodo ayuda a regular el funcionamiento de la glándula tiroides.
El riñón es el órgano encargado de eliminar la sal del organismo y, para ello, necesita calcio, que extrae de los huesos, favoreciendo una posible osteoporosis. Por otra parte, también está indicado un consumo más bajo en sal en las personas con hipertensión.