Durante el embarazo deben evitarse todas lar carnes crudas por el riesgo de toxoinfecciones. Por ejemplo, el jamón serrano puede contener toxoplasma o listeria.
En cuanto a los quesos, el Dr. Eugenio Freire, cirujano digestivo de CMED, explica que son ricos en calcio y vitamina B, ideales para la formación del esqueleto del bebé, pero deben tomarse siempre pasteurizados o cocinados a una temperatura superior a los 60º (a esta temperatura las bacterias se neutralizan), ya que crudos existe riesgo de listeria o brucelosis.
El huevo y el pescado también debe estar cocinado. Sin embargo, se deben evitar los peces de gran tamaño por la cantidad de cadmio y mercurio.
En cuanto a las frutas y verduras, son fundamentales por la cantidad de vitaminas y minerales que aportan, pero deben consumirse cocinadas o lavarlas adecuadamente si se van a tomar en crudo.