Con el frío la sangre se dirige a los órganos internos para conservar el calor corporal mediante un proceso que se denomina vasoconstricción.
Una forma de mejorar la circulación de la sangre es mediante los alimentos. El Dr. Eugenio Freire, cirujano digestivo de CMED, explica que la cebolla, el ajo y la cayena, presentes en muchos sofritos, son excelentes por su acción vasodilatadora. También el huevo, tanto por la proteína como por la colina, es un alimento que mejora la circulación, además de ser bueno para el corazón o el hígado.
En el apartado de frutas, hay que incluir en la dieta la granada (rica en antioxidantes que ayudan a mantener los tejido), el aguacate (por las grasas buenas que aporta y que ayudan a mantener limpias las venas y arterias) y las fresas (aporta hierro, magnesio y potasio que mejoran la tensión arterial).