CMED es el primer centro de alta resolución para enfermedades digestivas de España.
Ofertando un nivel de servicio en el ámbito digestivo hasta ahora inexistente, CMED busca conjugar la intuición y experiencia de los mejores especialistas del sector con la eficiencia que brinda la tecnología aplicada a la rama digestiva.
Se trata de un defecto anatómico por el cual la zona de transición del esófago al estómago se desplaza hacia el tórax por el "hiato" esofágico (orificio por el cual el esófago entra en el abdomen desde el tórax).
Normalmente estas hernias son de pequeño tamaño y no suelen generar síntomas importantes. El problema surge cuando aparece el "reflujo gastroesofágico", esto es el paso del ácido del estómago hacia el esófago. Esta situación produce síntomas muy variados que van desde el típico ardor hasta tos crónica, afonía, e incluso problemas de vías respiratorias altas. No tratar esta afección puede llevar a daños en el esófago, produciendo esofagitis y, en algunos casos, esófago de Barrett, que es una lesión potencialmente cancerígena.
Puede ser médico o quirúrgico. En el primer caso se trata de tomar medicamentos que inhiben la secreción del ácido del estómago controlando los síntomas y los daños producidos en el esófago. El tratamiento quirúrgico se realiza por vía laparoscópica y consiste en corregir la hernia de hiato y después "abrazar" el esófago con el propio estómago para evitar el reflujo. Este tratamiento aunque es de gran eficacia, no es aplicable a todos los pacientes. Se debe realizar antes un estudio funcional del esófago para determinar que pacientes son candidatos a esta cirugía. En el CMED, acumulamos una de las mayores experiencias el país en este tipo de cirugía, que comenzó a realizar el Dr. Guerra Flecha en 1995. Actualmente realizamos más de 50 intervenciones de este tipo al año
Especialista del Aparato Digestivo y Especialista en Cirugía del Aparato Digestivo
El origen no está del todo claro. Se conocen factores ambientales (dietas ricas en alimentos ahumados y salados, pobres en fruta y verdura; tabaquismo; infección por Helicobacter pylori) y factores genéticos, que influyen en la aparición del cáncer de estómago. Desgraciadamente es un tumor con una alta tendencia a diseminarse.
Desgraciadamente los síntomas son poco específicos y de aparición tardía, lo que a veces conlleva diagnósticos tardíos. Los síntomas más habituales son la inapetencia, dolor o molestias abdominales, anemia (pérdida de sangre con las heces) y dificultad para tragar o vómitos, en fases avanzadas.
Es médico-quirúrgico, y requiere la estrecha colaboración entre Digestólogos, Oncólogos, Radiólogos y Cirujanos. En ciertos casos está indicado realizar un tratamiento quimioterápico previo a la cirugía. La cirugía consiste en quitar un trozo o la totalidad del estómago, y el tejido linfático alrededor del estómago. Es una cirugía agresiva e importante, que requiere en la mayoría de los casos una semana de hospitalización. En algunos casos, cuando los tumores son de tamaño reducido, el abordaje quirúrgico se puede realizar por vía laparoscópica. En el CMED existe una unidad especializada en este tipo e cirugía, al frente de la cual se encuentra el Dr. Castell Gomez que es uno de los responsables de la cirugía esófago-gástrica del Hospital Universitario "La Paz"
Especialista del Ap Digestivo, Oncólogos, Radiólogos, Especialista en Cirugía del Ap Digestivo y Nutricionista
Las enfermedades tiroideas que puede requerir cirugía suelen ser los nódulos tiroideos, el bocio, el hipertiroidismo y los tumores tiroideos.
Los nódulos tiroideos son bultos (únicos o múltiples) localizados en el tiroides. La mayoría son benignos, pero dependiendo sobretodo de la edad y el sexo, estos pueden ser malignos. Se suele realizar una biopsia, y en función de los resultados se indica la intervención.
El bocio se suele deber a la falta de yodo en la dieta o a problemas metabólicos del propio paciente. Supone un aumento generalizado del tamaño del tiroides, y la mayoría son benignos, aunque hay riesgo de malignización.
El hipertiroidismo es un aumento de la producción de hormonas tiroideas, que clínicamente producen pérdida de peso, intolerancia al calor con aumento de la sudoración, cansancio excesivo, nerviosismo y palpitaciones. Su tratamiento puede ser médico o quirúrgico, y hay que evaluar cada caso individualmente.
El cáncer de tiroides, se suele presentar como una tumoración palpable a nivel del cuello. Existen diferentes tipos de cáncer tiroideo, por lo que cada paciente requiere un tratamiento individualizado (agresividad de la cirugía y tratamiento postquirúrgico).
Las enfermedades del tiroides se suelen presentar como un aumento parcial (nódulos, cáncer) o total (bocio, hipertiroidismo) del tamaño del tiroides.
Si el aumento es importante se producen problemas para tragar y para respirar.
Es una combinación de tratamiento médico y quirúrgico. La cirugía más habitual consiste en quitar la mitad (hemitiroidectomía) o todo el tiroides (tiroidectomía total) a través de una incisión en el cuello. El postoperatorio suele ser satisfactorio y requiere aproximadamente uno o dos días de ingreso. En el CMED, el Dr. Guerra Azcona, introdujo el abordaje mínimamente invasivo para este tipo de cirugía, realizándola por mini incisiones de 3,5 cms. que obtienen un resultado cosmético excelente.
Especialistas en Endocrinología y Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo.
Cálculos en la vesícula (Colelitiasis). Los cálculos son depósitos duros y similares a cristales de roca que se forman dentro de la vesícula biliar. Estos cálculos pueden ser de tamaño y número variable.
Desde una ligera molestia abdominal con digestiones pesadas, hasta fuertes dolores debajo de las costillas (cólico biliar), inflamación aguda de la vesícula (colecistitis) o, en el caso de que los cálculos salgan de la vesícula hacia el conducto de la bilis, pancreatitis aguda o colangitis (infección de la vía biliar).
Hoy en día el tratamiento de primera elección es la extirpación quirúrgica de la vesícula por vía laparoscópica. Afortunadamente no hay ningún problema para vivir sin vesícula, ni requiere ninguna restricción en el modo de vida ni en la dieta. En ocasiones no es posible realizar la cirugía por las condiciones del paciente y se opta por un tratamiento conservador. En el caso de que queden cálculos alojados en la vía biliar se puede realizar una endoscopia especial denominada CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) que permite extraer estas piedras. Actualmente el CMED es una de las unidades con mayor experiencia en este tipo de cirugía que comenzó a realizar el Dr. Guerra Flecha en el año 1993 y que con más de 2.000 casos operados, le convierten en uno de los máximos exponentes en esta disciplina.
Especialista del Aparato Digestivo y Especialista en Cirugía del Aparato Digestivo
Pueden ser tumores (benignos o malignos) o quistes y pseudoquistes, como consecuencia de pancreatitis. Desgraciadamente los tumores malignos pancreáticos son muy agresivos, aunque con un diagnóstico precoz y cirugía se puede lograr incluso la curación completa.
Son muy inespecíficos (molestias abdominales, digestiones pesadas, cansancio), y cuando producen síntomas evidentes (ictericia, pérdida de peso importante) suele ser sinónimo de enfermedad avanzada.
Es quirúrgico principalmente. Depende de la localización de la enfermedad se debe realizar distintos tipos de intervención. La más común es la duodenopancreatectomía cefálica, que es una cirugía compleja, pero permite en algunos casos la extirpación completa y curación del tumor. Este tipo de intervención es uno de las más complejas que se pueden realizar en el campo de la cirugía digestiva. En el CMED contamos con un equipo especializado en este tipo de intervenciones a la cabeza del cual está el Dr. Guerra Azcona, con gran experiencia en cirugía hepato-bilio-pancreática y en transplante hepático.
Especialista del Ap Digestivo y Especialista en Cirugía del Ap Digestivo y Nutricionista
Pueden ser tumoraciones tanto benignas (abscesos, angiomas, quistes simples, quistes hidatídicos, adenomas) como malignas (hepatocarcinoma, colangiocarcinoma) Los principales factores de riesgo para padecer un tumor maligno hepático son la edad, el sexo (varones) y la cirrosis de cualquier causa (hepatitis B y C, alcoholismo). El 80% de los tumores malignos del hígado se desarrollan sobre hígados cirróticos, por lo que una vez diagnosticada la cirrosis hepática es fundamental someterse a pruebas de screening y seguimiento.
Son poco específicos. Suelen consistir en molestias difusas abdominales, sensación de pesadez, y son más sintomáticas a medida que su tamaño aumenta.
Algunos de los tumores benignos y la mayoría de los malignos necesitan tratamiento quirúrgico, que suele consistir en extirpar la porción del hígado donde se encuentra la tumoración. También existen técnicas menos invasivas (radiofrecuencia, emblización) que pueden ayudar en el tratamiento de estas lesiones.
Especialista del Ap Digestivo y Especialista en Cirugía del Ap Digestivo, Oncólogos, Radiólogos.
Las metástasis son "depósitos secundarios" o "extensiones" de tumores que afectan a otros órganos. Se desconoce el mecanismo por el cual una célula tumoral "anida" en otro órgano.
Suelen ser asintomáticos, o pueden producir obstrucción de la vía biliar. La mayoría de los pacientes se encuentran en estudio por cáncer colorrectal en el momento del diagnóstico.
El hígado es uno de los órganos más afectados por metástasis, pero también uno de los que más tratamientos aceptan. Hoy en día el tratamiento de las metástasis hepáticas es multidisciplinar y engloba; la cirugía, la oncología, y la radiología intervencionista. Con la combinación de estas tres especialidades se consiguen supervivencias prolongadas de incluso en algunos casos la curación completa. En el CMED, aprovechamos la experiencia e nuestros cirujanos en cirugía hepática y transplante para abordar quirúrgicamente las metástasis incluso en los casos más complicados.
Gastroenterólogos, Oncólogos, Radiólogos y Cirujanos Generales y del Aparato Digestivo.
Su origen más común son pólipos que crecen en el interior del colon, y a medida que su tamaño aumenta, también lo hace el riesgo de malignización. Por ello las pruebas de despistaje o screening (aquellas que se realizan antes de que aparezca la enfermedad) son tan importantes. Es una de las lacras de la sociedad actual, ya que su incidencia en la población es relativamente alta.
Desgraciadamente es poco sintomático. Algunas de sus manifestaciones son la presencia de sangre en heces, dolor abdominal o cambio en el ritmo intestinal (variación en la rutina de ir al baño). Por esto las pruebas de despistaje son capitales y aumentan exponencialmente las probabilidades de recuperación total. Desde CMED recomendamos acudir al especialista a la menor muestra de alguno de los síntomas descritos, así como realizar al menos una colonoscopia a partir de los 50 años, o de los 40 si existen antecedentes de familiares directos de cáncer colorrectal.
El tratamiento del cáncer colorrectal es multidisciplinar, y requiere la intervención de los Gastroenterólogos, Oncólogos, Radiólogos y Cirujanos Digestivos. En CMED hemos aunado todas estas especialidades. Cada caso ha de ser discutido para decidir el abordaje terapéutico más conveniente.
En la gran mayoría de los casos es necesario intervenir quirúrgicamente para extirpar la zona del colon donde se encuentra el tumor. Esta operación es considerada compleja, y se puede realizar por vía laparoscópica o por vía abierta según el caso. En el CMED, actualmente se realiza abordaje laparoscópico prácticamente en el 100% de los casos, consiguiendo así una recuperación muy rápida del paciente y por consiguiente se consigue iniciar rápidamente los tratamientos de quimioterapia cuando es necesario.
Por otro lado al tener en el mismo equipo, cirujanos y endoscopistas, conseguimos resecciones endoscópicas de pólipos de gran tamaño que de otra manera sólo seria posible extraer por vía quirúrgica.
Especialista del Ap Digestivo y Especialista en Cirugía del Ap Digestivo, Oncólogos, Radiólogos, Radioterapeutas.
Los divertículos son "saculaciones" que se producen en la pared del intestino grueso, normalmente a la altura del colon sigmoide. Su origen es incierto, pero se ha relacionado con dietas pobres en fibra. Cuando los divertículos se infectan, se produce una diverticulitis aguda. La diverticulitis aguda es una enfermedad que necesita atención médica urgente, y puede ir desde un grado leve, con tratamiento domiciliario, a un grado grave, en el cual se requiere cirugía urgente.
En la mayoría de los casos son asintomáticos. Los divertículos pueden producir sangrado rectal importante. La diverticulitis aguda causa dolor en el lado izquierdo e inferior del abdomen, malestar y fiebre. En casos graves se produce una peritonitis.
Cuando la diverticulosis causa sangrado importante, o después de dos episodios de diverticulitis leve, está indicada la cirugía, que consiste en quitar la parte del colon que tiene divertículos y unir los extremos del intestino. Esta intervención se suele realizar por cirugía laparoscópica.
La cirugía en los casos de diverticulitis varía según la gravedad y puede ser desde el drenaje de un absceso, hasta le resección de parte del colon, y a veces incluso es necesario hacer una colostomía temporal.
Gastroenterólogos, Radiólogos y Cirujanos Generales y del Aparato Digestivo.
La EII se caracteriza por una inflamación crónica de distintos segmentos del intestino delgado y grueso. La primera aproximación terapéutica debe ser médica, reservando la cirugía para las complicaciones que se produzcan como consecuencia de la enfermedad (obstrucciones y perforaciones), o por no poder controlar la enfermedad sólo con medicación o como consecuencia de los efectos secundarios de dicha medicación.
Además, en el caso de la Colitis Ulcerosa existe un riesgo de malignización, que es proporcional al tiempo de enfermedad. La EII es muy compleja, por lo que la colaboración entre el Digestólogo, especializado en EII, y el cirujano es crucial.
Tanto obstrucciones intestinales, como perforaciones, abscesos o fístulas perianales son indicaciones de cirugía, en el contexto de la EII.
La cirugía depende del grado de afectación, y del nivel de afectación (intestino delgado, grueso). En el caso de obstrucciones de intestino delgado se realizan estricturoplastias, y en el caso de perforaciones resecciones intestinales. En los casos de Colitis Ulcerosa se debe quitar todo el intestino grueso. En el CMED disponemos de una unidad especializada en EEI tanto para su tratamiento médico como quirúrgico.
Especialista del Ap. Digestivo y Especialista en Cirugía del Ap. Digestivo y Nutricionista
Hemorroides: Se producen debido al llenado excesivo de las venas en la región anal, tras periodos de estreñimiento o diarrea.
Fisura anal: Es una herida que se produce a nivel anal, normalmente debido a estreñimiento. Esta herida produce una contracción mantenida del esfínter anal, lo que impide que la herida cicatrice.
Fístula y absceso perianal: Debido a una obstrucción de las glándulas anales, se produce una infección (abceso perianal). Esta infección busca las zonas de menos presión para poder evacuarse y produce distintos trayectos (fístulas) con una supuración crónica. La Enfermedad de Crohn, a veces también produce fístulas perianales complejas.
Hemorroides: Bultos anales, dolor, sangrado anal (normalmente con la deposición)
Fisura: Dolor anal muy intenso, que aumenta con la defecación. Sangrado anal.
Absceso: Fiebre, bulto perianal, dolor.
Fístula: Punto cerca del ano por el que se produce una supuración continua.
Suelen ser operaciones simples que requieren hospitalización de día. En el caso de las hemorroides hay que extirpar los paquetes hemorroidales, en el caso de las fisuras, se corta parte del esfínter anal (esfinterotomía lateral interna), para que esta relajación permita la cicatrización de la herida (fisura). Los abscesos representan una urgencia quirúrgica y su tratamiento es el drenaje quirúrgico, y las fístulas requieren realizar pruebas de imagen para conocer sus trayectos y extirpar o abrir las fístulas.
Especialista del Ap Digestivo, Radiólogo y Especialista en Cirugía del Ap Digestivo
Las hernias son defectos de la pared abdominal que generalmente se producen a través de áreas de debilidad de la misma, bien por defectos anatómicos (umbilical, inguinal, crural...) o bien por defectos generados por cirugías previas (en este caso se denominan eventraciones o hernias incisionales).
Pueden producir molestias o dolor localizado en la zona del bulto, y en caso de que la hernia se "estrangule" (el contenido de la hernia queda atrapado en la misma y se necrosa), produce mucho dolor y es necesario realizar una intervención quirúrgica urgente, con riesgo de resección intestinal, y por tanto con una gravedad mayor. Por esto es importante operar las hernias antes de que se compliquen.
Es siempre quirúrgico y consiste en "reparar" el defecto, reduciendo la hernia y reforzando la pared abdominal bien con material de sutura o bien con una malla de material plástico, siendo esta última la opción más utilizada en nuestros días por su menor índice de recidivas. La operación se puede realizar por vía abierta o por vía laparoscópica según el caso. No suele precisar más de un día de ingreso (en ocasiones el paciente se puede ir a casa el mismo día) y la recuperación del paciente suele ser rápida y muy satisfactoria.
Especialista en Cirugía del Aparato Digestivo
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Fecha última actualización: 14/05/2012